dimarts, 4 d’agost del 2009

My Russia

Hola a tod@s,

Hace unos días que llegué de Rusia, un país que me sorprendió con creces. Como comenté en otra entrada, visitamos parte del país con nativos, es decir, con amigos, o mejor dicho, con nuestra familia rusa que nos enseñó la verdadera esencia del país.

Durante nuestro viaje, conocimos la forma de pensar, comer, beber, jugar, disfrutar, visitar, etc. de una familia tipo rusa, en definitiva, como es su día a día. La vida es más o menos parecida, el ocio quizás es algo distinto, ya que nosotros salimos a pasear por el centro de la ciudad después de trabajar, en cambio, ellos generalmente se recogen en sus casas, ya sea con amigos o no. En cuanto al trabajo, mi impresión es que ellos trabajan más horas que nosotros, no obstantes los sueldos son muy inferiores (la vida también es mucho más barata), sobretodo fuera de las 2 grandes ciudades. Aproximadamente, el sueldo oscila entre 200€ y 400€ al mes (40h semanales). En Moscú y San Petersburgo, esta cantidad se puede llegar a duplicar, eso sí, las grandes fortunas, hacen que estas dos ciudades nos recuerden a las principales capitales europeas, e incluso las superen. Como anécdota, después de haber viajado por varios países, afirmo que Moscú es la ciudad más cara del mundo, por encima de Nueva York, Londres o Paris.

Por este motivo, en este viaje, aprendí que hay dos Rusias, la primera está compuesta por el centro de San Petersburgo y el centro de Moscú y la segunda es el resto de Rusia que es, desde mi punto de vista claramente antagónico. En Bryansk y en las afueras de San Petersburgo (gracias a mi familia Abramovyh), se veían casas y pisos viejos, coches de más de 20 años, carreteras y calles sin asfaltar o asfaltadas hace más de diez años, etc. Por otro lado, en Moscú vi coches de lujo que nunca había visto antes, por ejemplo Mercedes McLaren, Rolls-Royce, así como otros modelos y marcas de las de 200.000€ (8.800.000 RUB).

Sobre la comida, resaltar que el lugar donde he podido encontrar más restaurantes japoneses o con comida japonesa en sus cartas, este lugar ha sido sin duda San Petersburgo y Moscú, por encima de Ginebra, donde el Sushi también abundaba. Por este motivo, pudimos saciar nuestra hambre con este manjar japonés. Incluso, en la antigua ciudad de Leningrado conocimos a nuestro amigo Anton, chef de un restaurante de Sushi llamado Wasabi. Respeto a la comida nacional, comentar que nuestra amiga Ira nos preparó platos típicos rusos, resaltar sus mermeladas caseras, así como los “bleñés” (creps rusos), lengua de serpiente marina, ensaladilla rusa, pimientos amarillos rellenos de arroz y carne de pollo, etc. También en Bryansk, pudimos deleitar nuestro paladar con caviar, salmón, sopa roja, etc. Como anécdota, comentar que en Rusia existen las patatas de la marca Lays de caviar, de cangrejo, bacón y queso entre otros sabores que podrían resultarnos exóticos.

Una noche en Bryansk, después de haber cenado, un vecino de mi familia rusa, nos invitaros a una sauna privada. Primero fueron las mujeres y después llegó el de los hombres. La sauna estaba dividida en tres salas, la primera era el vestuario donde nos desnudamos y nos pusimos un sombrero con la finalidad de proteger la cabeza, seguida a esta sala, entramos en la segunda que la podríamos definir como, sala para ducharse y para refrescarse y la tercera que era la sauna propiamente dicha. En esta última sala, puede sudar hasta exprimir la última gota de sudor de mi cuerno. Y para abrir todavía más los poros de la piel, me golpee con unas ramas que utilizan en Rusia que desprenden un olor muy refrescante, con las que consiguen una sensación de pureza y de frescor máxima.

Sobre las ciudades visitadas comentar ciudad por ciudad las cosas que más me gustaron:

Como ya sabéis, la primera ciudad visitada fue Bryansk. Llegamos en la camioneta de nuestro amigo Valery, me causó gran curiosidad ver que tenía más de 900.000 Km, eso sí, vieja pero mucho mejor que muchas de nuevas. En esta ciudad pudimos descubrir la verdadera Rusia. Esta ciudad no tiene un centro claramente definido, es decir, la ciudad está un poco esparcida, seguramente ya que la gente usa mucho el transporte público para desplazarse de un lugar a otro. Destacar en las afueras de la ciudad el monasterio ortodoxo, donde pude escuchar por fortuna y por chiripa como un monje tocaba las campanas a ritmo disco. Sin palabras y espectacular. En la otra punta de la ciudad, resaltar el memorial a los partisanos, que fueron la resistencia durante la II Guerra Mundial, gracias a ellos, Bryansk fue liberada de los nazis. En este memorial descubrí que la antigua Stalingrado es la actual Volvogrado, que cambio su nombre debido al exdictador Stalin, recordar que una de las batallas más sangrientas del frente ruso se celebro en esta ciudad, los rusos reconocen esta ciudad como la ciudad de los héroes, por este motivo, en la actualidad se llama Volvograd. Aprovecho para comentar que una de las antiguas capitales, Leningrado, cambio su nombre a San Petersburgo, ya que Lenin no hizo gran cosa por la ciudad, cambiándose al nombre actual con homenaje a Peter, que según sus habitantes hizo muchas cosas para la misma.

De Bryansk a San Petersburgo nos desplazamos en tren, este trayecto duró 20 horas justas. Sin ninguna duda, el viaje más largo en tren de mi vida. Este tren fue el más “cutre” que me he subido en toda mi vida, me recordó a trenes que llevaban trenes hasta campos de concentración. En cambio el tren entre San Petersburgo y Moscú fue todo lo contrario, el más lujoso que me he subido en toda mi vida. Viejo pero a la vez reformado, el tren número 001, también llamado “Flecha Roja” me hizo pasar un excelente trayecto de noche.

Sobre San Petersburgo, comentar que me fascinaron sus canales, la catedral de San Isaac por sus maravillosas vistas, el cementerio donde hay mil fosas comunes con mil personas en cada una de ellas, es decir, un millón de personas muertos durante la II Guerra Mundial en la zona, también me gustó el antiguo palacio de verano del Tsar, llamado Peterhof. A parte de esto, comentar y dar las gracias a Anton, Kira, Gosha y familia por habernos enseñado su ciudad, su suburbio, llamado Devyatkino y sobre todo por habernos dejado alojar en su casa (conjunto de apartamentos fabricados durante la antigua URSS).

Y finalmente, sobre Moscú, resaltar la Plaza Roja, el mausoleo de Lenin con su cuerpo embalsamado, curiosamente, la entrada es gratuita, eso sí, las cámaras de vídeo, las de fotos, móviles con cámara, etc. están estrictamente prohibidos, hay controles para frenar la entrada de estos. También me fascinó la magnífica y colorida Catedral de San Basil, Arbat Ulitsa (calle repleta de tiendas de recuerdos), Nov. Arbat con sus edificios en forma de libro creados durante la época comunista, las increíbles estaciones de metro utilizadas en un pasado como búnquers. Me gustó mucho los túneles subterráneos que sustituyen a los pasos de peatones, por este motivo, el conducir o el andar es mucho más fácil, ya que el número de semáforos es muy inferior.

Bien, una vez haberme emocionado escribiendo y recordando este viaje, os adjunto unas cuantas fotos para deleitaros y saciar así vuestra sed sobre mi viaje. Espero escribir más sobre esta aventura/viaje, ya que realmente he disfrutado mucho haciéndolo. Aprovecho esta ocasión para agradecer a nuestros amigos de Rusia todo el apoyo y dedicación durante el viaje.

¡Saludos!

Tender-man












2 comentaris:

Ivan Pla Rodríguez ha dit...

Que be, no nano? Es nota que has disfrutat del viatge! :D

Bernat Ferrete Garcia ha dit...

La veritat és que sí! A tu ja et falta poquet, ehh!! Ànims que ja et queda poc!